24 de octubre de 2026

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Burkina Faso llegó a la tarde, se sacó selfies en el Monumental, jugó un partido… y se va a la madrugada

La travesía va a durar unas 12 horas. Un juvenil equipo africano, sin el DT ni sus principales figuras, llegó y jugó un partido poco común, entre selfies e incredulidad, en el Monumental y frente al subcampeón del mundo. Que hizo lo que quiso. Y se va a la madrugada, víctima de un operativo que roza el papelón.

La incertidumbre terminó apenas unas horas antes del partido: la delegación de Burkina Faso aterrizó este sábado a las 15.43 en Ezeiza para enfrentarse desde las 21 con la selección argentina, después de un viaje caótico que la mantuvo varada durante varios días en Casablanca, Marruecos. El seleccionado africano llegó apenas cinco horas y 15 minutos antes del comienzo del amistoso, tras 11h 42m de viaje para completar 9231 kilómetros en un Airbus A 330-203.

En esta visita exprés, la delegación se dirigió del aeropuerto al hotel en el centro de la Ciudad de Buenos Aires para un almuerzo tardío, mientras la utilería era enviada directamente al Monumental. El regreso está previsto para este domingo, alrededor de las 5. La Federación Burkinesa de Fútbol reconoció antes del viaje que el entrenador Amir Abdou (vino otro, al final) debió afrontar el compromiso “sin varios de sus jugadores clave, ausentes en el viaje” y confirmó que debió recurrir a jóvenes para completar el plantel. Además, calificó el encuentro como “una gran oportunidad” para ellos.

El plantel descansó unas horas (como pudo), apuró un almuerzo ligero y rápidamente llegó al Monumental, a las 19.22, mucho antes que el arribo del subcampeón del mundo. Pisó la cancha a las 19.31, entre sonrisas y fotos. Muy jóvenes en su mayoría, escuchaban música y retrataban la magnitud del escenario. Se les notaba en las caras: no lo podían creer.

Los jugadores de Burkina Faso observan la magnitud del estadio, antes del partido

La gente les marcó el pulso: primero, hubo silbidos. Más tarde, aplausos, lo que establece la contradicción de un rival que despierta múltiples miradas. Al final, hubo una ovación para el conjunto africano. En la página de la AFA fueron publicados los convocados de Burkina Faso. Sin embargo… Vino uno solo de la lista original (Bebel Doumbia) y el entrenador fue Moussa Sanogo, no el principal.

Por la mañana, los organizadores del amistoso habían aportado otro dato que permitió reconstruir parte de lo sucedido. Jairo Pachón, agente FIFA de partidos, CEO de Eurodata Sport y responsable de la organización, confirmó que algunos futbolistas incluidos en la lista original decidieron no viajar después de la cancelación del primer chárter. Según explicó, argumentaron “el desgaste y el cansancio acumulados” y mantuvieron su postura pese a las reuniones que representantes de la federación y del gobierno de Burkina Faso tuvieron con ellos durante las siguientes 24 horas.

Recién con las formaciones oficiales se pudo determinar la cantidad exacta de juveniles sobre el césped. Buena parte del Sub 23 de Burkina Faso debió sumarse de emergencia al viaje. A pesar de que tenían previsto disputar un amistoso frente a Malí este lunes, encuentro que fue cancelado.

La formación fue entusiasta, errática y juvenil. Guira Razak (22 años); Bama Donatien (18), Diallo Moumouni (22), Dao Cyrille (20) y Yameogo Bassirou (22); Doumbia Bebel Chec (18), Kante Franck Alain (19), Ouedraogo Hassamadou (21) y Ouattara Nasser (20); Kam Dylan (21) y Diarra Jack Pantoulou (20).

No todos juegan en la liga local. Los más hábiles actúan en Egipto, Túnez, República Checa, Rumania, Eslovaquia y hasta Libia.

El partido arrancó como se esperaba: la diferencia de jerarquía es abismal. Moumoune Diallo cometió un penal y, al rato, convirtió un gol en contra. Algo más: los jugadores estaban tan agobiados, que a los 36 minutos ya no podían más, cuando ya estaba 5-0 el marcador.

El conflicto comenzó varios días antes. El plan original contemplaba que la delegación africana dejara Casablanca a mitad de semana, después de disputar allí un encuentro. Según explicó su federación, la empresa encargada del chárter canceló sin previo aviso el vuelo programado para el 30 de septiembre y obligó a reorganizar el traslado. El comunicado difundido este sábado precisó que la aeronave sufrió una falla técnica cuando el equipo ya se encontraba en el aeropuerto y que la empresa posteriormente informó que no podía despegar.

La situación se complicó todavía más con el transcurrir de las horas. LA NACION informó el viernes que los futbolistas se negaban a aceptar la alternativa de viajar en un vuelo comercial y reclamaban un chárter para trasladarse a Buenos Aires. La incertidumbre llegó al punto de poner en duda la realización del amistoso, aunque ninguna de las dos asociaciones anunció su cancelación.

Finalmente, apareció un vuelo especial. El avión partió desde Casablanca durante la madrugada argentina y tenía previsto aterrizar en Ezeiza alrededor de las 15.30. Y así fue: la delegación llegó cinco horas antes del comienzo del partido y prácticamente no tuvo margen para descansar.

Del lado argentino, en cambio, la preparación continuó con normalidad. El equipo de Scaloni goleó a Bolivia en Córdoba y regresó inmediatamente a Buenos Aires. El encuentro con Burkina Faso fue el segundo de los tres previstos para esta ventana internacional, que concluirá el martes frente a Benín, en la despedida de Lionel Messi.

José Cabero, de Chile, fue el árbitro del encuentro. Que no tuvo la participación del VAR. Y que tampoco tuvo un marco de cierta seriedad.

Así viajaron los jugadores de Burkina Faso a la Argentina